Despues de varios años de andanzas por el "mundo" toca volver y sentar cabeza. La verdad es que las expectativas no son las mejores y el momento elegido, no es el más favorable.
Casi podría decirse que me arrepiento, no es cierto, pero casi. La situación no es la mejor, aunque un sabio dijo una vez que el hombre se supera en las épocas de crisis, no en las de bonanza. Así que habrá que ponerse las pilas y apretar el "culo", y perdonen por la expresión. Asimilar el cambio es fácil, lo difícil va a ser encontrar la rutina dentro del caos, las nuevas tendencias del mercado laboral son muy distintas a las que yo conocía, y la forma de venderse y exponerse a las empresas también. Todos sufrimos adversidades, el ser humano necesita estabilidad y rutina, pero en este caso la estabilidad no existe como la definíamos antaño y la rutina debe romperse si uno quiere destacar. Es verdad que a veces parece que todo sigue igual, pero en el fondo somos nosotros los que no hemos cambiado. Le tenemos miedo al cambio, a lo diferente, pero sobre todo a la incertidumbre del mañana. Como decía la celebre expresión, "renovarse o morir".