
Es muy típico del ser humano encontrar aquello que habiamos perdido con anterioridad, cuando estamos buscando otra cosa.....o encontrar algo nuevo, el caso, encontrar algo diferente a lo buscado.En este ocasión, estaba yo dando un paseo por Kichijioji, una de las areas que más me gusta visitar, cerca de donde resido. Hay que coger el tren, y se tarda unos 20 minutos, pero merece la pena, además es donde me reuno con mi profesora particular de conversación de japonés (pero eso es otra historia). Enfin, que paseando, paseando, en busca de un sitio, en concreto de una academia de Español, que supuestamente, andaba por allí. Pues me encontre con esta maravilla, un templo budista, con varias estatuas interesantes, una entrada curiosa, con un pequeño altar, donde uno se lava, me imagino que las manos, rodeado por unos edificios muy interesantes y alguna que otra escultura. Un punto a destacar es el buda, con su sonrisa y todo, y si os fijaís bien, cerca del monje hay una especie de demonio......lo más interesante de todo, es que, cuando me adentré por esos lugares y no había ni un alma. Tengo que reconocer que el sitio estaba un poco apartado, y dentro de un jardín, pero me invadió un sentimiento de respeto y acojone (perdón por la expresión), al mismo tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario